No es fácil decidir cuándo empezar a escribir un blog. Normalmente uno espera a tener algo muy claro que decir, una idea redonda, una certeza. Pero con el cuerpo y con el dolor, las certezas suelen durar poco.
Este blog nace como un espacio para pensar. Pensar el cuerpo, el dolor y el movimiento sin prisas y sin eslóganes. No para dar respuestas rápidas, sino para hacer mejores preguntas.
Como fisioterapeuta, paso muchas horas escuchando historias. Historias de dolor, de intentos fallidos, de diagnósticos que no terminan de encajar, de cuerpos que “no responden como deberían”. Y con el tiempo he aprendido que el problema no suele ser la falta de información, sino la forma en la que miramos el cuerpo.
Durante años hemos aprendido a tratar el cuerpo como una máquina. A buscar la pieza rota, el fallo concreto, la causa única. Pero el cuerpo es otra cosa: es experiencia, contexto, historia, adaptación. Y el dolor, muchas veces, no encaja bien en explicaciones simples.
Comprender para cambiar no significa entenderlo todo. Significa aceptar que el cambio real suele empezar cuando dejamos de forzar soluciones y empezamos a escuchar mejor. Cuando el movimiento deja de ser un castigo o una prueba, y vuelve a ser una posibilidad.
En este blog escribiré sobre dolor, movimiento, fisioterapia y salud. A veces desde un enfoque más clínico, otras desde la reflexión o la experiencia diaria en consulta. No encontrarás recetas universales ni promesas rápidas. Tampoco discursos vacíos.
Lo que sí encontrarás es una mirada honesta, crítica y humana sobre el cuerpo. Una invitación a comprender un poco mejor para poder cambiar algo, aunque sea pequeño. Porque muchas veces, eso ya es suficiente para empezar.
Gracias por estar aquí.
Seguimos.
“El cuerpo no es un objeto que poseemos,
es el medio a través del cual existimos en el mundo.”
